domingo, 8 de febrero de 2015

13 DE FEBRERO. DIA MUNDIAL DE LA RADIO



 
El 13 de febrero es el Día Mundial de la Radio - un día para celebrar la radio como medio, para mejorar la cooperación internacional entre los organismos de radiodifusión y para alentar, a las principales redes y radios comunitarias por igual, a promover a través de las ondas, el acceso a la información, a la libertad de expresión y a la igualdad de género.
Como la radio continua evolucionando en la era digital, sigue siendo el medio con mayor audiencia en todo el mundo. Es esencial impulsar el compromiso de la UNESCO en la promoción de la igualdad de género y en el empoderamiento de las mujeres.

El 14 de enero de 2013, la Asamblea General aprobó formalmente la proclamación de la UNESCO del Día Mundial de la Radio. En su 67.a reunión, la Asamblea General de la ONU aprobó la resolución adoptada durante la 36 ª reunión de la Conferencia General de la UNESCO proclamó 13 de febrero, día de la creación de la radio de las Naciones Unidas en 1946, como el Día Mundial de la Radio. La iniciativa partío nuevamente del Reino de España, mediante propuesta de la Misión Permanente de España en las Naciones Unidas. 




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Ràdio Barcelona había estado haciendo pruebas desde octubre con su antena de 62 metros instalada en el Hotel Colón. Radioaficionados españoles y franceses habían captado las emisiones, vigiladas bien de cerca por el ingeniero José María Guillén, director de la estación radiodifusora. La dictadura de Primo de Rivera, ante la avalancha de pequeñas emisoras que crecían como las setas en todo el territorio, puso orden creando un registro oficial. A Ràdio Barcelona se le adjudicó el EAJ-1, que pocos oyentes sabrán hoy lo que significa: el código E por España, AJ por "telegrafía sin hilos" y el 1, evidentemente, por ser la primera.

Esa tarde del 14 de noviembre, el Hotel Colón era un hervidero de personalidades, entre ellas el alcalde, barón de Viver, y los socios fundadores de la emisora, señores Andreu, Albiñá, Soler, Llorens, Mir y Vivó, Díaz, López Aznar, Mr. Royston, Guillén, Rifá Anglada, Huet y Maldonado.
 
Sin embargo, el honor de ser la primera voz oficial de la radio española la tuvo una jovencita, María Sabater, que anunció a través del micrófono de carbón: "Aquí EAJ-1 de emisiones Radio Barcelona. La estación radiodifusora EAJ-1 de emisiones, Radio Barcelona". Tras ella habló el locutor Rafael Caño, el alcalde y otros presentes. Finalmente el cuarteto Tomé arrancó su concierto con Granada de Albéniz y otras piezas cantadas por la soprano Pujol y la cupletista Escuté. Es de ley decir que al otro lado del micrófono, como siempre, había un técnico velando porque todo funcionara: Urbano Fando.


video

 

Los concursos en la radio española. La época dorada.
Antonio Checa Godoy

Universidad de Sevilla

Entre sus orígenes como medio de comunicación de masas, en los años veinte del pasad siglo, y la
definitiva entronización de la televisión como primer elemento de ocio mundial, en los
años sesenta, transcurre la edad dorada de la radio, algo menos de medio siglo; entre los signos de
identidad del medio en esos años, que le aportan público y popularidad, y en paralelo publicidad, al
menos en países en los que existe radio comercial, pero también caracterizan su lenguaje, su estilo,
estarán los concursos, en especial los concursos cara al público. Situación muy clara en el caso de la
radio española. Por ello no es casualidad que en el acercamiento que el cine español realiza al
medio radiofónico en esos años dorados, casi siempre lo que refleje sea de una u otra forma el
concurso radiofónico, con toda su vitalidad, que es el eje de películas comoEsa pareja feliz(1951),
Historias de la Radio (1955) o La melodía misteriosa(1956). Los principales locutores e
impulsores de concursos serán por otro lado llamados también por el cine, como un José Luis  Pécker para
El cura Manolo(1966), Joaquín Soler Serrano para Escuela de Periodismo(1956) o Bobby Deglané para
El batallón de las sombras(1957).
Con la generalización de la televisión, los concursos emigran a la pequeña pantalla, que
ofrece a los anunciantes y patrocinadores más elevadas audiencias y, a los participantes, premios
mucho más atractivos. “El concurso fue lafórmula mágicaque escogió la radio en la segunda mitad
de los años cuarenta para entretener a los españoles y distraerlos del hambre”, se señala en una obra
colectiva sobre la radio española y un profesional como Joaquín Soler Serrano, creador él mismo de
muchos concursos, corrobora su impacto en la sociedad española de aquellos años
. Probablementeese fue el inicio, pero el concurso radiofónico acabará convirtiéndose en mucho más.
El concursohabía aparecido, tímidamente, en la radio española durante la II República. Ya en 1932 Radio
Barcelona con El micrófono para todoshabía abierto sus estudios a aspirantes a artistas
reconocidos y Radio Associació de Catalunya tiene dos años después un concurso,Historia de Catalunya
, patrocinado por La Lechera, donde el concursante, en el estudio de la emisora, ha de
contestar a unas preguntas sencillas y recibe pequeños premios. No suelen
sino premios, así Unión Radio crea un programa para nuevos artistas y lo denominaPremios Unión
Radio. En esos años, sobre todo entre finales de los años cuarenta y los inicios de los sesenta (1948
1961), el concurso lo es todo en la radio, incluso puede ser la forma de entrar a trabajar en ella.
Juana Ginzo, una voz mítica de la radio española durante el franquismo, llegaba a la radio en 1946
de la mano de  Tu carrera es la radio, un programa concurso de Radio Madrid, de la Cadena Ser,
que ha importado de EE. UU. Robert Steiner Kieve, quien durante algún tiempo pasa de la
embajada norteamericana a la cadena de radio y en 1945 publica una obra pionera, El arte
radiofónico
Tras la guerra civil, el concurso comienza su apogeo.
No será la única gran voz de la radio española que acceda gracias a este concurso,
bien al contrario, lo harán también, por ejemplo, en Madrid, Pedro Pablo Ayuso, el padre en
Matilde, Perico y Periquín, Javier Dastis, que simultaneará radio y cine hasta su prematura muerte
en 1958, Julio Varela, que se convertirá en maestro de futuros radiofonistas, el narrador por
excelencia de los seriales de los años cincuenta, Carmen Mendoza, actriz y excelente locutora; pero
no sólo actores también guionistas tan relevantes como Guillermo Sautier Casaseca, Rafael Barón o
Luisa Alberca, el trío de grandes guionistas de lacadena ser en los años siguientes, además de
algún todoterreno como Vicente Marco, el creador de Carrusel Deportivo, Armand Balsebre los
denomina, con razón,Generación Kieve, aunque el norteamericano volverá pronto
 a su país-  Los concursos se multiplcan, los tienen, a escala local o regional las emisoras, lo tienen a
escala estatal las cadenas de radio. Los hay, y se mantendrán hasta prácticamente finales de los
años sesenta, los dedicados a detectar nuevas voces de la canción, vocaciones de artista
, los hay y alcanzan enorme popularidad, los de preguntas más difíciles en cada espacio, los hay que
reproducen, adaptados al medio, viejos juegos infantiles y los que exigen sucesivos esfuerzos a los
aspirantes a premio. La gama es muy amplia. No faltan, además, programas que se acercan al
modelo concurso, pero en rigor deben incluirse en otros  géneros, como las subastas o pujas para
allegar ayudas a necesitados, tan frecuentes en la radio solidaria, tipo Ustedes son formidables
(SER) o el programa selección, como la de niños-pequeños héroes en Operación Plus Ultra
En ocasiones, el programa radiofónico es la culminación de un proceso previo. El concurso
Un jamón en el tapón lo organiza Radio Intercontinental ya avanzados los años sesenta, lo patrocina la
marca de vinos CASA y lo presenta Enrique Cavestany, al programa acuden personas que han
encontrado en el interior del tapón de una botella de vino de la marca su premio de un jamón
producto mítico en la España del momento y poco accesible a muchos miles de familias, que
recogen entre aplausos y sonrisas en la emisora. En Aladino(1958), que presenta Bobby Deglané,
los clientes de determinados establecimientos consiguen cupones de compra, cuyos números, si
coinciden con los del sorteo de la lotería nacional, le posibilitan importantes premios. El patrocinio
es fundamental y frecuente que el nombre del patrocinador figure en el del concurso, diseñado con
frecuencia en función de los intereses de la publicidad: Avecrem llama a su puerta, La Fiesta de La
Casera, Varietés Sigma, La hora de Cynar...
Toda la radio española compite en ofrecer concursos, pero Radio Nacional de España, RNE,
sin publicidad, tiene un número sensiblemente inferior a la otra gran cadena del momento, su gran
rival, la privada SER, que además cuenta con Publicidad CID, con mucho la agencia más activa en
esa coyuntura. Emisoras como Radio España o Radio Intercontinental, de Madrid, menudean
también en concursos, en tanto las cadenas que se forman a finales de los cincuenta y principio de
los ochenta Red de Emisoras del Movimiento, REM; Cadena de Emisoras Sindicales, CES, y la
Cadena de Ondas Populares Españolas, COPEse aprestan pronto a cultivar el género, pero
ofrecerán ya un menor contenido tienen también menor atractivo publicitario
y además de inmediato el auge de la televisión cambia el panorama.
En ese contexto,  una pequeña emisora puede tener concursos propios y además conectar
con distintas emisora  para ofrecer otros. Radio Segovia, en la temporada 1956 1957, conectaba
cada miércoles con Radio España para ofrecer La fiesta de La Casera y los viernes con Radio
Madrid para retransmitir uno de los muchos concursos de Bobby Deglané, Pare la música-
En principio los concursos tienen por ámbito una emisora; en la temporada
1948 -1949 la SER comienza a ofrecer concursos en cadena, que en todo caso coexistirán con otros propios de
cada emisora, sin que falten casos en que un mismo programa con idéntico título y formato o
pequeñas variantes de ofrece en diferentes ediciones locales o regionales. Las precariedades
telefónicas de la España de la posguerra no facilitan los programas con uso intensivo del teléfono.
Paulatinamente, no obstante, se irá imponiendo el programa en cadena, más rentable; pero no habrá
emisora que renuncie a tener sus propios concursos, adaptados a la circunstancias y, en especial, los
patrocinadores locales. Muchos son concursos de temporada, que pueden concluir cuando no hay
patrocinador, pero los más relevantes y que convocan a más oyentes se prolongan año tras año y los
más cualificados pero ya muy pocos alcanzan o superan la década. A veces un concurso
radiofónico forma parte de un programa más amplio, es el caso sobre todo de Cabalgata fin de
semana que en    su casi tres horas de duración solía incluir al menos tres concursos. Pero los
concursos más relevantes y estables tienden a ofrecer autonomía respecto al resto de la
programación.
Plataformas para futuros artistas Los concursos orientados a descubrir y promocionar nuevas voces, que
Siguen vigentes hoy en latelevisión, son sin duda los más abundantes y conocen una estabilidad superior al
Resto ya en fecha tan temprana como 1940 un concurso de Radio Barcelona de extraño título,
Los tres cosacos, ve el triunfo de una jovencísima Maria Victoria de los Ángeles, 17 años, que se lleva un
premio de 1.000 pesetas.
Conozca usted a sus vecinos es quizá el modelo más conseguido. Lo crea la Cadena SER a
principio de los años cincuenta y tiene versiones en distintas ciudades españolas, aunque las que
alcanzarán mas duración y popularidad serán las de Madrid y Sevilla. En diversas emisoras se
mantuvo durante más de una década y permitió “descubrir” a un número insospechamente alto de
futuros artistas, en Madrid de Rocío Dúrcal a Ana Belén e incluido el luego humorista Fernando
Esteso, que entrega las 500 pesetas de su premio a los damnificados por las inundaciones de
Valencia en el otoño de 1957. Lo presentaba José Fernández Manzano, Ferman, quien, mediados
los años sesenta, intentó una segunda etapa,sin el mismo éxito, con el nombre de Los nuevos
vecinos.
De la popularidad del programa en toda España habla también el hecho de que en 1954 se
estrenara en el teatro circo Price de Madrid un sainete con el mismo nombre, con texto de  G.
Álvarez y Santana, y música de Fernando Moraleda.
En Sevilla promocionó también decenas de artistas, de Conchita Bautista a la bailaora
Cristina Hoyos, que se lleva como premio un corte de tela. Los premios no siempre son,
efectivamente, en dinero, y el artista en ciernes puede recibir productos de lo más insospechado, los
ofrecidos por la firma patrocinadora, que en el caso sevillano son unos grandes almacenes
especializados en textil, Puente y Pellón.
La versión sevillana del programa fue especialmente duradera, pues se mantuvo al menos
hasta 1963
Cesó probablementeen ese año, al siguiente, significativamente, los diarios sevillanos dejan de insertar
la programación cotidiana de las emisoras de radio para dar la de la televisión.
, y sería diaria, media hora de 10.30 a 11.00, lo que garantizaba una audiencia femenina
relevante y confirma su impacto. Esa frecuencia cotidiana es algo sin apenas equivalente en toda la
radio española ciertamente no faltó nunca “materia prima” en la baja Andalucíaexplica la
inmensa popularidad de que gozó su presentador, Rafael Santisteban, en todo el sur de España, que
le permite figurar en los años cincuenta entre la media docena de locutores más populares de toda
España. El programa, que dirigió siempre Santisteban quien luego presentaría otro programa
similar, de menor éxito, Hacia la fama tenía un estribillo publicitario que se hizo muy popular y
es bien conocida la anécdota del que durante una visita a la ciudad, mediada la década de los
cincuenta, de un jeque árabe, al entrar la comitiva en la antigua universidad sevillana, actual
Facultad de Bellas Artes, un grupo de estudiantes, que celebraban la festividad del patrón, entonó
dicho estribillo, ante lo cual que el visitante se paró y saludó militarmente durante unos minutos en
la creencia de que era algún himno oficial, optando las autoridades locales por no deshacer el
equívoco
El programa tenía varias fases, en una primera los aspirantes podían cantar por teléfono,
desde sus domicilios o, más frecuentemente, desde algún comercio cercano, pues pocos tenían
teléfono propio, los seleccionados a lo largo de la semana intervenían en el programa del sábado,
ya cara al público, que suponía una segunda selección y ya pequeños premios. Al finalizar la
temporada se otorgaban los grandes premios y se celebraba un mjultitudinaria gala en un teatro
local.
En muchas emisoras de la cadena el mismo programa adoptó nombres propios. En Radio
Granada, asociada a la SER, fue el de Alegría en las ondas, que presentaba la pareja estelar de la
emisora, José del Real y Mercedes Domenech; el espacio, semanal, se mantuvo casi las dos décadas
y permitió dar a conocer a voces tan destacadas luego como las de Miguel Ríos entonces, Mikel
Ríos o que estuvieron en boga en los sesenta y setenta, como Gelu, Valen o el grupo Los Ángeles.
Naturalmente, en cuanto surgió otra emisora en la ciudad lo fue La Voz de Granada, ,
incluyó en su programación un espacio gemelo, Desde suhogar a la fama, título muy explícito, con
pareja presentadora, Josefina Ramírez y Carlos Tomás Romero, que se convertirá en un histórico de
la emisora. Un programa de Radio Cádiz, que no pertenece entonces a la SER, titulado asimismo
Alegría en las ondas, permite el debut en 1959 de un niño de nueve años llamado José Monge, que
pronto será conocido como Camarón de la Isla. La emisora rival, Radio Juventud de Cádiz, aporta
de su ladoCarrusel Bahía Blanca,ambos son semanales. En Radio Segovia, con menor”cantera”,
el programa es quincenal, cada dos domingos, en el teatro Juan Bravo de 12.00 a 13.30. Se llama
Música con gaseosa, porque lo patrocina gaseosa La Casera, otra firma pródiga en la radio de los
cincuenta. Contemporáneo sería Ruede la bola, programa semanal de artistas noveles que crea en
Radio Intercontinental Ángel de Echenique al poco de llegar a esta emisora a finales de los
cuarenta. Se emite en principio los domingos por la tarde. Gracias la tesón del propio Echenique
alcanza excepcional duración, pues se mantiene durante nada menos que 38 años. Un récord. Angel
de Echenique alternaba las voces nuevas con las conocidas y consiguió un programa de gran
popularidad, que sirvió de plataforma a artistas tan heterogéneos como Raphael o
El Fary,  no obstante se vio limitado por la modestia de la cadena, que si bien llegó a contabilizar
una veintena de emisoras en los años cincuenta, ya al inicio de los setenta apenas contaba como asociadas con
Radio Córdoba, Radio Linares, Radio Onteniente, Radio Gibraltar y Radio Miramar de Barcelona.
No hay cadena que no tenga su programa de nuevas voces. Radio Nacional de España crea
en fecha temprana, 1946, Fiesta en el aire, que presenta un profesional correcto, pero algo frío,
Carlos Alcaraz Quintanilla, tiene pronto mucha popularidad y rivaliza con Bobby Deglané, e
incluso en algunas ciudades como Almería, se llegan a celebran unas “primarias” Fiesta sin hilos
que organiza los domingos Educación y Descanso, a fin de seleccionar voces para el programa.                     
A Madrid acuden artistas muy heterogéneos. Un joven cantaor de flamenco, Manuel Ávila Rodríguez,
de Montefrío (Granada), queda finalista tres años consecutivos, 1949, 1950 y 1951. Años después
gana otro concurso, pero ya en TV, Salto a la fama. Los triunfadores de cada temporada se integran
en el espectáculo “Oro fino”, que recorre durante el verano España, aunque la cadena se apresura a
aclarar que no es ella la organizadora, sino una avispada empresa privada. La versión barcelonesa
de este concurso en Radio Nacional de España fue Primer Aplauso, que se emitía los sábados noche
dentro del magacín Fantasía, que se mantuvo desde 1949 a 1967 e incluía otros concursos como
Jaque al Rey o Llévese su disco Cuando en 1958 Bobby Deglané abandone la SER y se incorpore a
La Voz de Madrid, la cabecera de la Red de Emisoras del Movimiento, creará su programa de voces nuevas,
Puntadas y Canciones, dentro del magacín diario Cabalgatas, en donde asomará un grupo de jóvenes cantan
tes que protagonizan pronto las primeras ediciones del Festival de la Canción de Benidorm. Mientras
tanto en la SER Joaquín Soler Serrano comienza a presentar en 1959 Varietés Sigma, obviamente con la
mente con la empresa de máquinas de coser como patrocinadora, se emite los sábados, inmediatamente
antes de Cabalgata fin de semana.  Una novedad: ofrece como premios contratos de trabajo a los
artistas noveles ganadores del concurso.
En la actual Comunidad Valenciana menudearán igualmente los programas de artistas
noveles. La versión valenciana de Conozca usted a sus vecinos la anima Vicente Garrido. El más
popular será En pos de la fama, que presenta cada domingo en Radio Valencia un publicista
extremeño afincado en la ciudad, Juan Granell, que cuando el género comienza a decaer pasa en 1966
a promotor inmobiliario. Los concursos son entonces publicitariamente muy rentables. Al
final de cada temporada celebra una acto multitudinario en la plaza de toros, en el de 1958 en pleno
cenit del programa y de los concursos congrega a 25.000 valencianos. En 1959 el ganador es
Jaime Morey. En 1960 los triunfadores son los componentes del grupo Los Milos, pioneros del rock
valenciano e integrado, entre otros, por el futuro Bruno Lomas. Por los mismo años, en Radio
Gandía alcanza eco supracomarcal Puerta Abierta, semanal, que se emite desde un teatro local.
Conforme avanzan los años sesenta el número de estos concursos, y sobre todo su audiencia, va
disminuyendo.
En la SER veremos no obstante Quiero ser un triunfador (1962), y, limitado a Radio Madrid,
Invitación a la fama. Todavía en 1964 comienza en Radio Vitoria Euskal Jaia
(Festival vasco), que dará voz a cantantes y grupos jóvenes vascos.
La música, ese elemento básico en la radio, es en todo caso el eje de otros muchos concursos
radiofónicos. Varios de ellos alcanzarían notable popularidad en los años cincuenta, como
La melodía misteriosa y su contrapunto, Jaque a la orquesta. El primero lo pone en marcha Bobby
Deglané en la temporada 1951-1952, primera en la que presenta el programa magacín Cabalgata fin de
semana, en el que se incluye; dado su rápido éxito se mantiene mientras Deglané encabeza el
programa. Los oyentes tienen que identificar la ráfaga musical que le ofrece la emisora. Si no hay
acertantes y en muchas semanas no los hubo el importe de los premios se acumula para la
siguiente. Participan los oyentes llamando por teléfono a la centralita de la emisora, que pasa sus
dificultades para atender todas las llamadas. En 1953 un sevillano llega a obtener las 50.000
pesetas, todo un récord, en el programa, que incrementa audiencia y participación. EnJaque a la
orquesta, que presenta José Luis Pécker, por el contrario, era la propia orquesta del programa la
que tenía que interpretar en menos de un minuto algún fragmento de melodía solicitado por el
oyente, si no lo conseguía el participante recibía su premio. Tuvo menor popularidad y además era
más arriesgado para la orquesta, que podía perder prestigio, por lo que duró menos. En esa misma
línea se pueden incluir programas sencillos como Buscando el disco, que ofrece semanalmente
Radio Segovia, el encargado de la discoteca de la emisora, Luis Zúñiga, ha de localizar el disco
pedido por el oyente en menos de 40 segundos.
El pluriempleo de Bobby Deglané, presente en decenas de concursos en la década de los
cincuenta, sus mejores años, es evidente. Sin contrato exclusivo con la SER, anima en 1952 el
concurso de Radio España Cortefiel te brinda la fama y mantiene en la propia Radio Madrid otro
concurso, el programa dominical, La baraja musical
En 1960 Bobby Deglané pasa a Radio España de Madrid, y allí crea de nuevo varios concursos,
el principal de los cuales será Vale todo, otro concurso para descubrir nuevos talentos
artículos con fuerte componente publicitario. Entre los premios principales, un televisor, que es
entonces una novedad cara.
 En 1956 la firma Gallina Blanca, una de las más asiduas en los patrocinios, junto con el coñac Fundador
y la multinacional Nestlé, sobre todo a través de La Lechera, Anís Castellana y Cola Cao, informan
 en la prensa diaria de que patrocina cuatro concursos radiofónicos: El buque fantasma, Salte la Banca,
Rompa su disco y Cóctel musical, los dos últimos con la música como eje. Y naturalmente, la firma da cuenta de lo que se gasta en premios.
Tras los musicales, serán los concursos de preguntas los más abundantes y los de más éxito
de audiencia y de patrocinio. Probablemente en este sector los de más popularidad fueron
Lo toma o lo deja, con muchas variantes locales pues no se emite en cadena, y Medio millón
que tendría luego su continuador en TV: Un millón para el mejor. Ambos, en la SER. Armand Balsebre
realiza una serie de oportunas observaciones a propósito de este último programa, modelo en su
género y ofrecido en cadena, que aporta otra dimensión a la radio, le da prestigio y una imagen más
culta y rigurosa.
La formula es sencilla y universal, el concursante ha de ir contestando a preguntas,
normalmente de tema monográfico escogido por el participante, paulatinamente más difíciles; antes
de plantear cada nueva pregunta, el locutor pregunta al concursante si quiere seguir y le recuerda
que si acierta dobla el premio y si falla lo pierde todo. Desde mediados de los años cuarenta
proliferan este tipo de concursos. El modelo Lo toma o lo deja, que comienza en 1944 en Madrid
aparece con ese nombre en Radio Barcelona, Radio Sevilla o Radio Valencia, en tanto en Madrid es
Doble o nada y en Radio San Sebastián, ¿Se lo lleva o repite? Tuvo Lo toma o lo deja como
principal patrocinador al detergente Norit; el anuncio de “Norit el borreguito”, ofrecidos en estos
programas, fue probablemente el más popular de toda la radio española de la época tras el negrito
del Cola Cao.
No obstante, las variantes del programa de preguntas, son múltiples.
En Radio Sevilla alcanza popularidad El no de Lirola otros grandes almacenes textiles donde
el concursante ha de responder a las preguntas planteada sin utilizar el vocablo no. En Radio Jaén
 alcanza notable popularidad el concursos de Mantecados San José cada Navidad, en este caso el
concursante ha de repetir una frase planteada por el presentador utilizando sólo una determinada 
vocal Preguntas y enigmas.
Tras los musicales, serán los concursos de preguntas los más abundantes y los de más éxito
de audiencia y de patrocinio.
Los que presenta en la SER a partir de octubre de 1956 José Luis Pécker, marcasin duda el inicio
del paulatino ascenso de este locutor como la voz más popular del país, relevando
a Deglané, ofrece desde sus inicios los mejores premios de la radio española, pues si bien no se
llega a la cifra tope del programa, pronto se alcanzan las 250.000 pesetas, que
obtiene un médico gaditano, Jesús Salvá, especialista en la obra del músico italiano Puccini. Salva
adquiere con el premio un coche y regala una lavadora a las Hermanitas de los pobres. Concurso,
presentador y concursantes adquieren rápida notoriedad y seconvierten en noticia, lo que multiplica
el impacto y la rentabilidad del programa. Salvá publicará luego un breve ensayo, “Puccini, la radio y yo”,
recordando los avatares del concurso.
Peculiar fue Audiencia Pública , que emitió Radio España de Barcelona en 1946; la emisora
planteabas casos y los oyentes participan enviando por carta sus fallos. Se premian los más
ajustados. Pequeñas ilusiones En tiempos de tantas restricciones como fueron los años de la larga
posguerra española no extraña que surgiesen concursos como Los martes, su almuerzo gratis que  
presentaba Ángel Soler en Radio Intercontinental de Madrid el mismo locutor animará Lluvia de
medias, en una época en que tener unas medias de nylon era del deseo de toda joven oyente de
la radio española. Y cuando los españoles, a finales de los años cuarenta, si salían de España era para
emigrar, Viaje a Suiza para dos, que naturalmente patrocinaba una marca de relojes suiza,
Cyma, permitía hacer turismo con gastos pagados. Cita en Cádiz es un concurso de Radio
 Juventud de Cádiz, que patrocina Viajes Costa de la Luz, para jóvenes que quieren casarse
y, se supone, con pocos recursos para el ajuaren 1961 la emisora retransmite “la boda más
popular de año en la ciudad”, la de dos de sus concursantes, celebrada en el templo de la patrona.
En la misma emisora la empresas Syky Suelos patrocina un concurso lunes, miércoles y
viernes con el nombre de la empresa y como premio un fin de semana en la Costa del Sol.
Prototipo de estos concursos que aportan ilusión a gente ssencillas y los llenan de regalos, será
Avecrem llama a su puerta, que pone en marcha en 1958 Joaquín Soler Serrano con generoso
patrocinio de Gallina Blanca, programa de media hora qu epermite hacer realidad lo sueños
de los concursantes ganadores. 
Todavía en 1976 Bobby Deglané dirige en Radio Nacional de España un programa,
Sobremesa de color, que incluye un concurso patrocinado por el Instituto Español de Emigración.
Pero es ya otra época, el género está agotado. ¿Por qué la decadencia?
España, es bien conocido, cambió muy rápidamente a partir de los años sesenta, la televisión
 conoció una implantación generalizada en pocos años, y comenzó a congregar grandes
audiencias. La pequeña pantalla adaptó de inmediato muchos de los mejores concursos de la radio,
favoreciendo así el trasvase de un medio a otro. Televisión Española garantizaba ya a los
anunciantes mediados los años sesenta unos públicos relevantes
-que en “prime time” superaban ampliamente los seis millones de oyentes que obtenía en sus mejores años
Cabalgata fin de semana y ofrecía a los potenciales concursantes premios muy
superiores.
En efecto, el crecimiento de las empresas y la entrada en España, con la apertura de
mercados, de muchas grandes firmas extranjeras, con fuerte inversión publicitaria, hizo posible que
pese a las altas tarifas de la televisión única que en España, al contrario de lo que ocurría en casi
todo el resto de la televisión pública europea, tuvo de inmediato publicidad y compitió por ello con
la radio, pronto los anunciantes se decidiesen por el nuevo medio.
Influyeron también otras prácticas. El transistor fue individualizando la audiencia de la radio
y reorientándola, en especial hacia la novedad musical. El programa radiofónico “cara al público”,
con a lo sumo unos cientos de personas en un estudio pequeño, dejó de tener atractivo cuando el
escenario de un concurso televisivo era todo el país. Los pequeños premios de los concursos en las
emisoras locales, el tradicional “lote de productos”, fueron perdiendo atractivo. Cambió España, y
hubo de cambiar la radio.
Los concursos radiofónicos no murieron entonces, siguen todavía; pero son bastante más
escasos y tienen mucho menor impacto social. Sobre todo tienen otra significación, otro estilo. Y
no solo en la radio española. Concursos como el que obligaba a José Isbert a vestirse de esquimal y
acudir con un trineo a una emisora, que veíamos en Historias de la Radio, secuencia inspirada
claramente en el Busque, corra y llegue usted primero que presentaba en los años cincuenta Joaquín
Soler Serrano, han devenido a veces en extrañas convocatorias llevadossus impulsores del afán de ir mas lejos.
El transistor fue individualizando la audiencia de la radio
y reorientándola, en especial hacia la novedad musical. El programa radiofónico “cara al público”,
con a lo sumo unos cientos de personas en un estudio pequeño, dejó de tener atractivo cuando el
escenario de un concurso televisivo era todo el país. Los pequeños premios de los concursos en las
emisoras locales, el tradicional “lote de productos”, fueron perdiendo atractivo. Cambió España, y
hubo de cambiar la radio.
No tanto en España, donde la radio es mucho más comedida que la televisión, como en
otros países. En 2007 una emisora californiana organizaba un concurso consistente en premiar a la
persona que bebiese la mayor cantidad de agua sin ir al baño. Murió una concursante, una joven
madre que bebió 7,5 litros. La emisora fue condenada en 2009 a una indemnización de 16 millones
de dólares a la familia. En Chile la presión social obligó a suspender un concurso de Radio
Paulina, de Iquique, que premiaba al ganador con “una hora de placer con una dama de compañía”.
Hoy el concurso en la radio española es modesto, regalo de discos o pequeñas cantidades en
metálico por contestar preguntas sencillas, concursos de redacción o gastronómicos, abundan los de
maquetas, Radio Aragón, y no es caso aislado, convoca un premio para “grupos emergentes”, que
recuerda los Conozca usted a su vecinos
de antaño, Radio Marca crea un concurso de habilidades en juegos vía SMS y Radio Haro premia
el mejor balcón navideño con un abono anual a las piscinas municipales, incluso no falta algún
certamen para locutores de radio. El medio sigue vivo y participativo, pero conoce otros inevitables
derroteros y el concurso, que apenas incide en la audiencia, es muy secundario.



 

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